Reflexiones en voz alta: ¿Internet en clase de Historia?
¿Qué papel pueden jugar los ordenadores y las redes
informáticas, especialmente internet, en la enseñanza de la Historia en Secundaria? Para
responder a esta pregunta debemos considerar varios aspectos: las características de los
alumnos en una enseñanza en gran parte obligatoria, las programaciones didácticas, los
aspectos técnicos de la red, los contenidos de la red y finalmente, cómo podemos
integrar el uso de internet en los curricula.
Un ordenador conectado a internet en clase de historia nos puede
servir para varias cosas.
En primer lugar para motivar al alumno, algo que en la
Secundaria obligatoria es esencial (y, por desgracia, también en las enseñanzas no
obligatorias), mediante la inclusión de nuevas actividades en clase, distintas a las
tradicionales, a las que integra, como pueden ser los comentarios de texto, los análisis
de mapas, elaboración de gráficas, etc.
Otro uso, y quizá el más interesante, es que
nos permite liberar al profesor de la tiranía de ser la fuente de información principal
de la clase y dedicarse más a la explicación de conceptos y al seguimiento del proceso
de aprendizaje de los alumnos. La pobreza de muchas bibliotecas de los Centros, las
dificultades para establecer en los Centros aulas-materia con bibliotecas de aula y
materiales suficientes y variados convierten a la red en una alternativa con infinitas
posibilidades. Así el uso de la red puede facilitar la compresión de conceptos, simular
periodos históricos (ofreciendo escenas de un determinado proceso, ya que cuesta mucho
trabajo imaginar otras épocas y la deformación cinematográfica es muy importante);
sirve como recurso de información y puede estimular al alumno.
Pero no debemos olvidar
que usar internet en el aula no resuelve todos los problemas y posiblemente no tiene por
qué necesariamente conseguir mejoras reales en la enseñanza y el aprendizaje de la
Historia, debemos ser muy cautos y evaluar los contenidos aprendidos de este modo por los
alumnos con la misma minuciosidad que con procedimientos más tradicionales.
Usar en este
sentido el ordenador en clase no es sencillo. Se plantean problemas que no son fáciles de
solucionar. El primero de todos es económico y por lo tanto también técnico. No es
posible con los presupuestos actuales de los Departamentos de los Institutos crear aulas
informáticas con conexión a internet para uso generalizado. La gran mayoría de los
institutos tienen conexión a internet, pero aislada en un solo ordenador y más para los
profesores que para ser usada con alumnos. Los Institutos deberían contar al menos con
una aula donde se haya instalado una red interna (intranet) donde se pueda integrar la
conexión a internet (mediante un proxy u otro sistema) de modo que pueda ser efectiva
para usarse con grupos de treinta alumnos. Otro gran problema son los contenidos. En
internet hay mucha información pero gran parte de ella no tiene mucho interés para el
profesor de Historia y para su aplicación en el aula. Mucha información que podría ser
interesante está en inglés, por los que su uso es muy limitado. La constatación de esto
fue lo que realmente nos convenció de la necesidad de crear estos contenidos. Cuando se
realizan las programaciones de aula los profesores debemos preparar y seleccionar
materiales para ser empleados en las explicaciones y en las actividades, normalmente
distribuimos dichos materiales mediante fotocopias. Son esfuerzos solitarios, individuales
o de pequeños grupos que integran los Departamentos de Geografía e Historia. El Proyecto
Clio, por ejemplo, pretende convertir estos materiales en formato HTML y alimentar la red
con ellos. Finalmente existe la dificultad de integrar el uso de la red en las
programaciones de aula sin perder de vista que se trata de una herramienta para el
aprendizaje de la Historia. Los alumnos no se deben quedar sólo con el medio aunque este
debe ser atractivo. El uso de ordenadores para elaborar materiales y la navegación por la
red buscando información debe integrarse en los procedimientos, de forma natural, dentro
de las programaciones de aula y no sólo como una actividad aislada. Creemos que se debe
programar el uso de la red con el objetivo de que el alumno lo asuma como una herramienta
más, junto a la bibliografía y otros sistemas de información, sin sobrevalorarlo ni
mitificarlo, hay que evitar que crea que es el único medio y que todo se puede encontrar
allí. Así, en resumen, debemos responder a dos preguntas esenciales: ¿qué necesitamos
para comenzar a trabajar? y ¿cómo actuar en clase?
Necesitamos un Aula de historia con la siguiente tecnología: Un aula
con red informática y una conexión a internet y un conjunto de enlaces y páginas web
con información relevante para los alumnos: materiales de medieval, arte, Proyecto Clio,
etc.
Una vez conseguida la tecnología el profesor debe dejar de ser la
fuente principal de información histórica, su labor debe centrarse en apoyar al alumno
en esta búsqueda de la información y en su tratamiento. En otras palabras, hay que
integrar el uso de la red en el curriculum.
Como sabemos el curriculum de Secundaria de
Geografía e Historia establece una división de los contenidos en "Conceptos,
procedimientos y valores". Los procedimientos son la parte práctica de una
disciplina y en este sentido, en Secundaria para Historia, se han distribuido los
procedimientos fundamentalmente en cuatro grupos: a. Tratamiento de la información. b.
Tiempo histórico c. Indagación e investigación d. Explicación multicausal.
El uso de la
red debe integrarse como procedimiento que permite un nuevo tratamiento de la
información, y nuevas formas de indagación e investigación. Es en los procedimientos
donde entran las nuevas tecnologías: el ordenador es una herramienta que nos permite una
nueva forma de trabajar.
Ejemplo: Esquema de Unidad Didáctica
Luis A. Ortega Ruiz (1999) Proyecto
Clío nº 10
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